sábado, 24 de abril de 2010

SETI (50 años) aun no decifra la señal WOW!

La historia detrás de esta extraña señal se remonta al 15 de agosto de 1977, cuando el radiotelescopio “Big Ear” (Gran Oreja) captó a las 23:16 una señal de radio cuyo origen era desconocido, pero que provenía de la zona oeste de la constelación de Sagitario, alcanzando una intensidad superior en 30 veces al Piso de Ruido.
La señal fue registrada en una sección de papel continuo por la computadora del observatorio. Días después el profesor Jerry R. Ehman (de la Universidad Estatal de Ohio y que trabajaba como voluntario en el proyecto SETI) descubrió dicha señal mientras revisaba los registros del computador, debido a que era la señal anómala más intensa detectada hasta entonces por un radiotelescopio. Tal vez producto de la sorpresa y emoción ante tamaño descubrimiento, el joven profesor dejó registrado el momento con una anotación que decía: “Wow!”. Junto a esta encerró en un círculo la serie de números y letras que llamó su atención: 6EQUJ5.
Dicha serie describía la fuerza de la señal recibida en un corto período de tiempo. En aquellos años se utilizaban números del 1 al 9 para representar el nivel de la señal por encima del ruido de fondo. Con el objeto de extender la escala se le agregaron las letras del abecedario (desde la A hasta la Z), de manera de representar cada vez niveles de señal más elevado.
Entonces la serie 6EQUJ5 representaba una señal que crecía desde el cero hasta llegar al nivel “U”, para luego ir atenuándose hasta llegar nuevamente al cero. Lo anterior se completaba de forma exacta en 37 segundos, justo el tiempo que le tomaba al Big Ear realizar un barrido completo de un punto específico en el espacio.
Tanto Ehman como el jefe del proyecto (John Kraus) estudiaron la señal logrando descartar que esta fuera el resultado de algún tipo de interferencia proveniente de la Tierra, por lo que durante el mes siguiente los operarios del radiotelescopio intentaron reposicionar la señal, pero sin tener éxito.
En los años 1987 y 1989 se intentó nuevamente dar con la señal utilizando otro radiotelescopio, sin obtener resultados positivos. En 1995 y 1996 se intentó utilizando el conjunto de radiotelescopios VLA ubicados en Nuevo México (formado por 27 platos de 25 metros cada uno), no logrando encontrar ningún tipo de señal que siquiera se asemejara a una transmisión continua.
La historia más reciente en torno a la búsqueda de señales extraterrestres es más conocida, sobre todo gracias al proyecto SETI@Home que, por medio de la computación distribuida, hace uso de los tiempos muertos de los computadores para procesar la información proveniente del radiotelescopio de Arecibo (Puerto Rico).
En la actualidad existen unos cinco millones de usuarios que participan del proyecto (ahora bajo el nombre de BOINC), contribuyendo con 19.000 millones de horas computadora. En todos estos años se logró identificar sólo una señal como candidata para un estudio más acabado, esta se denomina HGb02+14a y se origina en la constelación de Piscis y Aries; a una distancia de 1.000 años luz de la Tierra.
Vía: Fayerwayer:
Links:
SETI@50: the Wow! signal (Cosmos Magazine)
SETI Institute
The Big Ear Wow! Signal (BigEar)

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